De la mucha gente que conocí, con casi todos, con saber que existen me basta. Y eso noten que supone un ejercicio fuerte por saber. En cambio, de ti, necesito el roce que da el contacto diario. Como un principio del corazón. Dónde tú estás allí y yo no lo calló. Porque me importas, como el resto y además te volviste irrenunciable. Como el sol, la luna o esa paz que todos anhelamos para seguir viviendo…
©ManuelAcostaMás