Inquietante futuro ¿no te parezco lo suficientemente digno?
Vengo, venimos algunos resolviendo problemas desde que nacimos. Ya que nuestro lugar en el mundo puso en jaque el statu quo de las cosas… y personas, voy a añadir.
Ya que nacer no es gratuito y amenazas las probabilidades de reinar de tus hermanas o hermanos, incluso primos ¿Y ese correr jadeando de tus compañeros de clase? También, ya que naciste corredor y los demás no. O lo suyo, ese nacer listo, más que la media y a tus padres los deprimes porque no saben qué hacer contigo, o tonto que tampoco saben que necesitan ayuda y los hay que a los bebés los arrojan a los cerdos o al fuego. Pero vamos con los normales que por otra parte dice un estudio que dentro de la normalidad la variedad es tan amplia que ninguno es igual al otro, pero bueno: «normales» y algunos rinden un veinticuatro por ciento más que el resto, sí esos que baten récords en deportes, o se lían la manta a la cabeza y conquistan la luna, o el corazón de Inés la deseada, que nadie podía alcanzar. Normales digo: Ese conjunto de seres carne de regimiento en las guerras, ese montón de mano de obra en las minas, ese elenco de segundones de la gran pantalla, ese coro de misa ¡y que bien cantan! aunque haya uno que desde hace treinta años solo mueve la boca. Esos que construyeron las pirámides, la gran muralla china o el gran sarcófago de Chernóbil, y me entendéis. Pues todos en algún momento nos harán reír o nos enfurecerán, porque venimos al mundo y ¡ese lunático ha descubierto la vacuna! Y ese otro dio la vuelta al mundo, y mi vecino con su aspecto distraído gestó la teoría de la relatividad, y aquel otro habló de la Paz Mundial, con mayúsculas. Ohhhh niños, imaginad un mundo y vuestro lugar en él, y ser dueños de vosotros mismos y mejorar vuestro entorno, porque no hay mejor faro para tu familia que tú, digo. Y a la tarea, que ya está bien de psicópatas, dientes con caries y terremotos. Nacemos y somos como el Vaticano, imprescindibles, hagamos entonces honor a ello y persigamos un sueño: un mundo mejor.
Algo sencillamente asombroso.
Manuel Acosta Más
